viernes, 6 de enero de 2012

"Locomotora" fue la reina en la noche de reyes



Alejandra Marina “Locomotora” Oliveras es la primera y única púgil de la Argentina, que logra obtener tres campeonatos del mundo, en tres categorías diferentes y además, que sean los tres de diferentes organismos.

Campeona del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en categoría supergallo tras vencer de visitante a la mexicana Jackie Nava por nocaut en el octavo asalto en marzo de 2007, en un combate de manual boxístico. Título que perdería ante Marcela Eliana “Tigresa” Acuña (Multicampeona Mundial) en su tercer defensa y unificación de Títulos, en el Luna Park en diciembre de 2008.

En agosto del año pasado, obtenía en el quinto asalto, su corona de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) categoría ligero (vacante) al vencer por nocaut técnico a la colombiana Liliana Palmera.

En la noche del jueves 5 de enero, la nacida en Jujuy, que tomara por adopción vivir en la provincia de Córdoba y que luego se radicara en Santa Fe, para ser entrenada por el fallecido gran maestro del boxeo, el santafecino Amílcar Brusa. Ahora bajo las ordenes de uno de los discípulos de Don Amílcar, el profesor José Lino Lemos, ganaría de la misma manera que lo hizo con su segunda corona y en el mismo round, su tercer Título Mundial, esta vez en categoría Pluma y de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), tras vencer a la mexicana Jessica Villafranca, obteniendo así un record privilegiado y único en la historia del boxeo de nuestro país.

En la velada realizada en San Antonio de Areco, provincia de Buenos Aires, llevada a cabo por el equipo de una de las monarcas mundiales de la Argentina, Carolina Duer y denominada “Noche de Reinas”, se disputaban el cetro en el Gimnasio Municipal Luján Saigós, la experimentada boxeadora nacional y la joven pugilista azteca.

Oliveras de 33 años (24-2-2, 10Kos.) ante Villafranca de 18 años (13-5-0, 7Kos.), que visitaba por segunda vez nuestro país, combatiendo en ambas ocasiones por títulos mundiales y terminando en las dos oportunidades con las manos vacías.

En los primeros asaltos Oliveras buscó desgastar a su oponente golpeándola mayormente en la zona blanda. Por momentos el castigo era tan masivo, que más de una oportunidad, sus golpes impactaron por debajo de lo permitido, cuestión que el árbitro Hernán Guajardo, muy atentamente observó y advirtió.

El primer impacto que hizo saltar al público, se dio en el tercer round con una combinación de recto y cross de izquierda de Oliveras, que movió la cabeza de la pugilista mexicana. Luego, la local siguió desgastando a su rival, tirando sus golpes a la zona baja, mientras Villafranca acusó recibo, llegando al descanso agobiada y dejando caer el bucal antes de sentarse.

El cuarto round fue donde más suelta estuvo la jujeña, ya que ella misma luego declaró que quería comerse a su rival y por ello se la llevaba por delante, pero no boxeaba como quería. Tras un llamado de atención del árbitro al rincón azteca, a falta de poco menos de un minuto para finalizar el asalto, “Locomotora” castigó duro y parejo, tanto arriba como abajo, a veces por demás; golpes que nuevamente fueron observados por Guajardo y correctamente advertidos, de tal manera que se notaba en la cara de la joven Jessica, que estaba pasándola mal.

Llegó el minuto de descanso y diez segundos más tarde la consagración de Alejandra Marina Oliveras. Jessica Villafranca se quedó sentada junto a su entrenador y no salió a combatir al quinto episodio. De inmediato Hernán Guajardo (de buen arbitraje), inició la cuenta, como marca el reglamento y al llegar a diez decretó el nocaut técnico en el quinto segmento.

De esta manera Alejandra “Locomotora” Oliveras, en la noche de reyes de 2012, se consagró reina mundial, dejando una importante página en la historia del boxeo argentino, logrando tres títulos en tres categorías diferentes.

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